Fortalecimiento del comercio exterior a través del impuesto general de importación

De acuerdo con señalado en las Leyes de Ingresos de la Federación publicadas en el Diario Oficial de la Federación, para el ejercicio fiscal de los últimos 5 años, los impuestos obtenidos por la importación de productos a México, ha crecido a pasos acelerados, toda vez que en el ejercicio fiscal del 2015, mediante la Ley de Ingresos publicada el 13 de noviembre de 2014, se consideraba la recaudación por concepto de Impuesto General de Importación 27,875.9 millones de pesos, y para el ejercicio fiscal del año en curso, de acuerdo con lo que señala la Ley de Ingresos publicada el 28 de diciembre del 2018, los impuestos a la importación se calculan en 70,292.0 millones de pesos, teniendo entonces una diferencia considerable de 42,416.1 millones de pesos; mostrándonos así, la importancia del comercio exterior para México en cuestión de los ingresos proyectados para este periodo 2019.

 

Dicha situación, nos hace comprender que las operaciones de comercio exterior, ya forman parte importante de las finanzas públicas del Estado y en general para la economía de nuestro país, permitiendo entonces que de forma progresiva la apertura comercial en México, no sólo se viera reflejada en la vida del consumidor, sino que también para la vida pública del Estado, y se convirtiera en una fuente de riqueza importante, que aporta al gasto público al momento de la internación de las mercancías a nuestro país.

 

Cabe destacar, aunado a lo ya comentado, que sólo estamos hablado de la recaudación del Impuesto General de Importación, no estamos considerando en cuestión de números, otras contribuciones relacionadas con las operaciones de comercio exterior, como lo son: Derecho de Trámite Aduanero, Impuesto al Valor Agregado, y en algunos casos, Impuesto Sobre Automóviles Nuevos e Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios, los cuales no destacaremos en el presente artículo, pero que también aportan a las arcas del Estado, haciendo más visible la importancia del comercio exterior en cuestión de recaudación.

 

En ese sentido, de los 3 billones 288 mil 590.4 millones de pesos que proyecta la Ley de Ingresos para el ejercicio 2019 que serán recaudados, al menos 70,292 millones de pesos serán de ingresos provenientes del Impuesto General de Importación, considerando que hablamos de una proyección, y que podría ser mayor la cantidad recaudada por este concepto, siempre que el movimiento de comercio siga creciendo.

 

LA AUTORIDAD RECAUDADORA Y SU PAPEL FUNDAMENTAL

 

Ahora bien, el Servicio de Administración Tributaria sin duda ha tenido un papel fundamental en el crecimiento de la recaudación de las contribuciones al comercio exterior, toda vez que ha fortalecido las facultades de comprobación al momento del despacho aduanero de las mercancías, así como, ha imple- mentado la modernización en los sistemas electrónicos del SAT, logrando entonces, que los recursos sean recaudados en el momento en el que se disponen las mercancías a despacho; pero también, ha creado internamente nuevas figuras que permiten que los ingresos que no se pudieron recaudar al momento del despacho, se puedan obtener aún y cuando las mercancías ya han salido del control aduanero.

 

En ese orden de ideas, los obligados en términos de la legislación aduanera, han podido comprobar el trabajo arduo, y en algunos casos sobrepasado del Servicio de Administración Tributaria a la hora de recaudar, ya sea al momento de activar el mecanismo de selección automatizada y corresponderle reconocimiento aduanero, o bien; durante las visitas domiciliarias, auditorías electrónicas o revisiones de gabinete, las cuales en el afán de lograr las metas de recaudación, se han convertido en el terror de los agentes participantes en el comercio exterior.

 

En mi labor como consultor, he escuchado a importadores aterrados con la idea de las visitas de la autoridad, o bien; con la preocupación del Agente Aduanal que al momento del reconocimiento aduanero, le determinen una omisión de contribuciones o que su conducta se adecue en una infracción, trayendo como resultado multas o consecuencias más catastróficas.

 

Si bien, como se puede observar a simple vista, el Estado también ha observado el creciente movimiento en el comercio exterior, que ha proyectado en cada ejercicio fiscal un aumento en los Impuestos recaudados en la multicitada materia, también debería considerar que su papel a la hora de recaudar debe ser apegada a lo establecido en la normativa aplicable, lo cual haría más ágil la participación de los actores del comercio comprometidos con el cumplimiento de sus obligaciones y actuar con ese rigor cuando detecte a aquellos que han cometido infracciones o delitos con toda la intención de incumplir; lo cual permitiría una recaudación más puntual.

 

FORTALECIMIENTO DEL MERCADO SIN PREFERENCIAS ARANCELARIAS

 

Por otro lado, de acuerdo con el portal web de la Secretaría de Economía, México cuenta con 12 tratados de libre comercio, con los que se compromete 46 países a una eliminación gradual y progresiva de los aranceles en el intercambio comercial, lo cual podría poner en riesgo el proyecto recaudativo en el ámbito del comercio exterior, específicamente en lo que hace al Impuesto General de Importación.

 

Sin embargo, también es importante destacar que el Impuesto General de Importación sigue en aumento cuando de recaudación hablamos, a pesar de que México cuenta con un número importante así como considerable de tratados de libre comercio y acuerdos de complementación, los cuales comprometen a nuestro país a una reducción, o en su caso una eliminación del pago de dicho impuesto, pues recordemos que en términos de los objetivos del GATT, se busca que poco a poco los países permitan una mayor apertura comercial a través de la reducción y en los casos más profundos, una eliminación arancelaria, lograda a través de los tratados de libre comercio como el TLCAN, que hasta la fecha sigue siendo el tratado comercial más importante que tiene nuestro país.

 

Lo anterior, también nos muestra que el intercambio comercial de México con el resto del mundo, no sólo se ha centrado en los países con los que tiene un tratado o acuerdo, sino que ha abierto sus puertas al resto del mundo, permitiendo entonces que el Estado pueda obtener ingresos derivados de estas operaciones, fortaleciendo el papel del comercio exterior en materia de recaudación, desde que ingresamos a la apertura comercial en 1986 hasta el día de hoy.

 

CONCLUSIONES

 

Es por ello, que si el Estado pretende seguir aumentando su proyección de recaudación ejercicio con ejercicio, debe cuidar dos aspectos importantes, que ya destacamos con antelación, pero que recalcaremos como conclusión:

El primero de ellos es velar que su actuación, invite más que intimide a los actores del comercio a un cumplimiento voluntario, en aras de un beneficio y fortalecimiento no sólo de las finan- zas, sino también en pro de los particulares que tratan de cumplir con sus obligaciones aduane- ras, incentivando a la correcta determinación del Impuesto General de Importación; pero también, detectando de manera idónea, a aquellos agentes incumplidos y entonces sí, ejerciendo esa potestad que obligue al cumplimiento.Y el segundo, a fortalecer el intercambio comercial con aquellos Estados que no cuentan con preferencias en el pago de impuestos, es decir preferencias arancelarias, con la finalidad de que las mercancías originarias de esos países estén sujetas al pago de tan mencionada contribución y permita acrecentar las arcas del Estado.

Escrito por: LIC. Verónica Monserrat Espina Torres